ETAPA
Visita 4: Casa del Mitreo (y Área Funeraria)
ACCESO
Con entrada
HORA
12:00 h
DURACIÓN
60 min
DIRECCIÓN
C/ Oviedo s/n
OBJETIVO
El enigma de la Casa del Mitreo y el culto a Mitra en la Lusitania. Los retos de la arqueología en la interpretación-contextualización de hallazgos y espacios. Estructura, distribución y decoración de una típica casa señorial romana. El goce de la vida y el culto a los muertos.
DESCRIPCIÓN
Del centro de la ciudad se alejan quienes buscan recursos, diversión, más espacio y comodidades para vivir, pero también los que dejan la vida para siempre. Y esta etapa de nuestra ruta enfrenta al alumnado precisamente a este dilema insondable de los planes urbanísticos de ayer y hoy: polígonos = talleres), campos de fútbol (= circos), mansiones (=villas) y cementerios (=necróplis) comparten curiosamente los lugares periféricos de nuestras ciudades.
La proximidad física y cultural entre los ámbitos respectivos de la muerte (necrópolis), el culto religioso (santuario mitraico) y el rito sacrificial (tauromaquia - tauroctonía - taurobolio) establece sugerentes vínculos materiales y espirituales entre tres escenarios coexistentes en esta etapa de nuestra ruta. De la antigua divinidad indoirania Mitra, del mitraísmo y de su rápida y arraigada implantación en suelo hispano de la mano de comerciantes y legionarios, el alumno sabrá poco o nada. Tampoco es de esperar que haya analizado nunca con profundidad la íntima relación entre el culto a los muertos y lo que cree un mero espectáculo (llámese lucha de gladiadores o corrida de toros). De la muerte y de las religiones de reencarnación y/o salvación tendrá, por lo menos, alguna vana idea... Pero de los placeres de esta vida y de sus posibilidades de concreción material es todo un experto. Pues bien, de todo ello y más es ejemplo singular la conocida como Casa del Mitreo.
La visita del yacimiento permite al alumnado (una vez más) tomar conciencia de las dificultades del trabajo arqueológico cuando los hallazgos carecen del respaldo de testimonios textuales inequívocos o cuando la amalgama de objetos encontrados impide establecer delimitaciones precisas sobre la finalidad de un lugar: el yacimiento presentado al público es el ejemplo manifiesto de la evolución en el análisis e interpretación de un espacio cuyo significado y utilidad estuvieron expuestos desde su descubrimiento a las más variadas teorías (su propia denominación ya es un indicio suficientemente revelador del historial arqueológico del sitio). La interpretación exacta del famoso Mosaico Cosmológico que decora el tablinum o bibliotheca, o la explicación certera de la polémica dependencia subterránea (mitreo, habitaciones de verano o almacén) son dos ejemplos significativos de las controversias que han engrandecido el lugar .
Como luego ocurrirá con la Casa del Anfiteatro, la Casa del Mitreo también proporcioná al visitante abundante y precisa información práctica sobre la concepción, la estructura y distribución ideales de una domus romana: el reacondicionamiento permanente de las infraestructuras previas; la disposición del área habitable y la distribución de los ámbitos más y menos privados de la vivienda; la predilección por los espacios abiertos; la sabia gestión de los recursos naturales en la vida diaria; las fórmulas tradicionales para rentabilizar los costes de la propiedad (alquiler de negocios); etc.
De otra parte, el recinto sigue planteando enigmas estructurales, siendo el de la relación del complejo habitacional con los restos cultuales del entorno de la plaza de toros el más recurrente. En cuanto a la dudas originalmente planteadas respecto a la inusitada extensión del área termal próxima a la vivienda, las investigaciones arqueológicas han confirmado que la construcción fue una ampliación posterior de la propia residencia particular y no un local público, como quiso creerse en virtud de su tamaño. Su magnitud y su riqueza ornamental no serían sino evidencias palpables de la importancia de los propietarios de la domus.
Desde la vida muelle entre riquezas nuestra etapa nos conduce, sin solución de continuidad, hasta las mismísimas puertas de la muerte. De las innumerables formas de presentarse que tiene la Parca nos habla la oportuna selección de enterramientos que incluye el Área Funeraria de los Columbarios y nos explica su discreto Centro de Interpretación. No es el del Área Funeraria de los Columbarios el único testimonio funerario de la Colonia Emerita Augusta, pero los ejemplos allí excavados y expuestos sí resultan especialmente sobresalientes: las tumbas monumentales de los Julios y los Voconios, con todo su aparato epigráfico, pictórico y ritual, aspiran claramente a la dignificación de sus moradores (seguramente, representantes de la primera generación de colonos que habían ascendido socialmente), hasta el punto de que en ambos mausoleos lo honorífico llega incluso a imponerse a lo estrictamente funerario.
INTERÉS DEL ALUMNADO
😐
PROPUESTAS
La Casa del Mitreo habla a las claras a los visitantes del poder económico y el prestigio social de sus antiguos inquilinos. Además de la evidente magnitud del solar, ¿qué otros aspectos revelan la importancia de sus propietarios? (Pista: unos son ornamentales y otros, estructurales.)
Las dependencias de la vivienda se articulan en torno a tres patios (dos peristilos y un atrio) con evidentes diferencias estructurales y ornamentales. Es el momento de contrastar la teoría con tan maravillosos ejemplos prácticos y establecer los elementos característicos de cada uno de ellos: impluvium, estanque, pórtico, viridarium, etc.
La contemplación del famoso mosaico, que presumiblemente decoraba el suelo del despacho del pater familias, brinda una magnífica oportunidad para poner a prueba la agudeza visual del alumnado, sus conocimientos de geografía y mitología, pero también sus dotes imaginativas, a la hora de completar las partes desaparecidas del pavimento.
Eso de que una casa disponga de una zona subterránea para mitigar los rigores del verano no deja de ser un curiosa e ingeniosa solución romana a un problema plenamente actual y bien conocido por nuestros estudiantes. Pero, ¿qué otras utilidades podría tener ese recinto? Quizá los ejemplos actuales también permitan una provechosa comparación. Por último, ¿qué aspectos negativos conllevaría ese recurso?
De todas formas, la equívoca presencia de esas dependencias puede seguir generando serias dudas entre los visitantes amantes del misterio: no estará de más recordar algunas prácticas rituales del mitraísmo (como el taurobolio) y citar algunos ejemplos archiconocidos de mitreos para seguir alimentando la imaginación de nuestros estudiantes menos conformistas.
Si la Casa del Mitreo, con su deliberada ubicación extramuros, sus generosas proporciones y los restos de su evidente lujo, nos habla a las claras de la posición social de sus inquilinos, el Área Funeraria colindante también ilustra a la perfección las diferencias sociales en el momento de la muerte: los mausoleos y edificios funerarios erigidos en la necrópolis, así como sus inscripciones y otros elementos ornamentales invitan necesariamente a reflexionar sobre la importancia de la imago vitae suae en cualquier época.
Nuestros alumnos tienen la suerte de vivir relativamente cerca de uno de los conjuntos funerarios romanos de mayor extensión y mejor conservados de la Península Ibérica: la Necrópolis de Carmona. Si ya una necrópois cualquiera obliga de por sí obliga a una reflexiva consideración de las honras tributadas a nuestros difuntos ayer y hoy, los ejemplos singulares de Carmona y Mérida exigen un extra de atención para fijar modelos y establecer productivas comparaciones entre ambos yacimientos.
¡Marchando una de latín exprés! Los epígrafes de ambos mausoleos brindan una sencilla e inigualble oportunidad para poner a prueba los conocimientos de latín del alumnado y sus dotes detectivescas en la resolución de abreviaturas.
PALABRAS
Domus / Atrio / Peristilo / Impluvio / Viridarium / Aljibe-Cisterna / Tablinum / Mosaico / Tesela / Tetrástilo / Zócalo / Estuco / Mampostería / Intercolumnio / Cosmología-Cosmogonía / Mitra / Mitreo / Taurobolio-Tauroctonía / Termas / Hypocaustum / Necrópolis / Columbario / Mausoleo / Sarcófago / Urna cineraria / Dintel
ANECDOTARIO
Hace ya un siglo, durante las obras de construcción de la plaza de toros del Cerro de San Albín, fueron encontrados unos valiosos testimonios escultóricos y epigráficos relacionados con el culto a Mitra. A pesar de la tentadora ensoñación de una continuidad simbólica entre el coso actual y el supuesto santuario (la importancia del toro y su sacrificio en el mitraísmo es de sobras conocida) las evidencias científicas acabaron por rechazar la posibilidad de la preexistencia de un centro de culto en el recinto taurino.
En los alrededores de la Casa del Mitreo (C/ José de Espronceda, 22) fue excavado en el año 2000 un solar en el que sí se detectó la típica estructura y se hallaron restos de lo que podría haber sido un genuino santuario mitraico: subterráneo y con su característico altar tauriforme.
La proximidad del enclave a los citados emplazamientos, el evocador hallazgo del mosaico cosmológico y, sobre todo, la enigmática (al menos, al principio) existencia de unas dependencias subterráneas en la vasta construcción, llevaron a identificar la edificación con el citado culto y acuñaron su actual y popular denominación.
A pesar de su carácter periférico, la Casa del Mitreo (y el área funeraria colindante) se encuentra estratégicamente situada en el entramado de comunicaciones de la antigua colonia Emerita Augusta. De un lado, la finca estaba situada a escasos metros de uno de los accesos de la muralla meridional de la ciudad y tenía conexión directa con el centro urbano a través de su arteria principal, el cardo maximus. De otro, cerca del solar discurría la calzada que, en dirección sur, conducía hasta la localidad termal de Alange y que se prolongaba hasta Córdoba.
El elemento que determinaba la construcción de viviendas en esta parte de la ciudad era, desde luego, el agua: el acueducto de Cornalvo (antigua Aqua Augusta), que discurría junto a la muralla y cuyos restos son aún parcialmente visibles en la C/ Vía Ensanche, aseguraba el abastecimiento de la finca.
La reveladora aparición de dos acumulaciones de cerámica en el lugar y el hallazgo de un horno en las cercanías llevó a la conclusión de que todo el solar de la Casa del Mitreo, antes de ser domus, fue un gran complejo alfarero ubicado al sur de la ciudad. En cuanto a la función de las tabernae que flanqueaban el acceso principal a la vivienda, los abundantes restos animales hallados en el subsuelo parecen indicar que los establecimientos habrían sido talleres dedicados a la artesanía del hueso y a la venta de tales manufacturas.
En el solar de La Casa del Mitreo se identifican dos viviendas que debieron levantarse a finales del s. I d.c. En la primera mitad del s. II d.C. los dos complejos fueron unificados configurando un único ámbito doméstico. Poco después se decide la construcción de unas termas, que viene a complementar los servicios de la casa.
La presencia de cenizas y derrumbes, así como el hallazgo de un "tesorillo" (ocultación deliberada de monedas en una de las habitaciones del área de servicio) podrían guardar alguna relación con el periodo de inestabilidad motivado por el ascenso del usurpador Póstumo y la llegada de sus tropas a la ciudad. En todo caso, la actividad de la Casa del Mitreo desaparece drásticamente tras tres siglos de existencia.
La denominación de "Columbarios" (en rigor, una forma de enterramiento colectivo consistente en series de nichos con urnas funerarias, a manera de palomar) no es demasiado adecuada para el tipo de estructura funeraria existente en la necrópolis aledaña a la Casa del Mitreo: las tumbas de los Voconios y los Julios responden, antes bien, a otro tipo de monumentos funerarios perfectamente documentado a lo largo y ancho del Imperio Romano.
La necrópolis es de incineración en la parte más cercana a la ciudad y de inhumación en la más lejana: evidentemente, entre una y otra modalidad ritual media no solo el tiempo transcurrido, sino también presupuestos religiosos bien diferenciados.
Las tumbas de los Voconios y los Julios pertenecen, formalmente, a un tipo bastante primitivo, el bustum (recinto sin cubrición concebido originalmente como lugar de cremación y entierro), aunque funcionalmente renuncian a su finalidad genuina y se convierten en simples sepulcros de carácter monumental.
El epitafio del sepulcro de los Julios presenta dos momentos de inscripción diferentes y manifiestos en los caracteres utilizados: el cuarto renglón y la fórmula sit tibi terra levis fueron escritos algún tiempo después de los anteriores.
Los nombres mencionados en la inscripción del mausoleo de los Voconios remiten abiertamente a esclavos manumitidos (libertos): mientras que Felix fue un apelativo muy corriente entre los esclavos, el cognomen de su esposa (Mauriola) no tiene paralelos claros y parece proceder de una fórmula diminutiva de Maurus. Mauriola pudo ser, pues, uan esclava, de origen mauritano, que logró la libertad y contrajo nupcias con un hombre de su condición.
NOTA BENE
Como ya se ha advertido, la visita a la Casa del Mitreo obliga a una pequeña caminata (750 m) desde el centro urbano (la villa se encontraba extramuros de la colonia romana y hoy su recinto sigue lindando con la N-630).
El yacimiento de la Casa del Mitreo está cubierto en toda su extensión, lo que asegura su disfrute y aprovechamiento didáctico en cualquier época del año. Lo peor viene a la salida, naturalmente, pues entre su emplazamiento y la siguiente etapa de esta ruta no hay ningún lugar donde guarecerse ni del sol ni de la lluvia en caso de necesidad.
El acceso a la Casa del Mitreo es común con el del Área Funeraria de los Columbarios: es imposible llegar a esta sin haber pasado previamente por la domus. Una senda entre cipreses de aproximadamente 300 m comunica ambos lugares, siempre en el interior del recinto arqueológico. Desgraciadamente y a pesar de que existe la infraestructura para ello, la entrada y salida del recinto debe realizarse por la misma puerta de acceso (Pl. Miguel Ángel Blanco), lo que obliga en la práctica a triplicar distancias y tiempos en la continuación de la ruta prevista hasta la etapa siguiente.
La visita de la Casa del Mitreo se realiza por amplias pasarelas levantadas sobre el yacimiento. Aunque la estructura no representan el menor riesgo para las personas, sí que puede suponerlo para los objetos (hemos tenido la oportunidad de comprobarlo, casualmente): gafas, móviles o botellas de agua pueden acabar fácilmente sobre un mosaico o el pavimento unos metros más abajo. Recomendamos extremar las precauciones al respecto y cruzar los dedos para que, en caso de accidente, la amabilidad de los vigilantes del yacimiento siga siendo tal como la recordamos con motivo de nuestra visita.
Precisamente, la pasarela está sabiamente concebida para asegurar una perspectiva panorámica y cenital del sitio arqueológico, y facilitar una comprensión cabal del mismo. Para el alumnado impaciente, sin embargo, esta pasarela (como también la de la Casa del Anfiteatro) puede convertirse en un reclamo irreprimible para una carrera o, simplemente, desconectar del grupo. Es fundamental, por tanto, establecer desde el principio de esta etapa el orden y las prioridades de la visita, a fin de mantener al grupo lo más cohesionado posible. En cualquier caso, el recorrido circular del itinerario siempre asegura el regreso del alumnado díscolo al punto de partida.
También en la visita del Área Funeraria debe hacerse una advertencia similar: aunque el itinerario está perfectamente delimitado y adaptado, resulta muy tentador para el alumnado ponerse a triscar entre los enterramientos y tratar de acortar camino por los taludes de tierra que rodean los mausoleos. ¡Ojo con los inevitables resbalones, caídas e indecorosas... manchas de barro!
En la zona de Los Columbarios, el principal reclamo lo constituyen los mausoleos de los Julios y los Voconios. Pero hay más construcciones funerarias en el recinto, habitualmente obviadas por el raudo visitante. La conocida como "Cueva del Latero" es, por ejemplo, otro conocido conjunto funerario al que se accede por un corto paseo desde el Centro de Interpretación. Siempre según el tiempo disponible, un desvío de apenas unos minutos puede que merezca la pena.
El recinto alberga un "Centro de Interpretación" al aire libre con información esencial sobre las prácticas funerarias de los romanos. Por desgracia, las infraestructuras y objetos expuestos no parece que se beneficien de un mínimo mantenimiento periódico.
SERVICIOS
Hay aseos a la entrada del recinto, en relativo buen estado.
El yacimiento también dispone de máquina de refrescos en el acceso.
Farmacias: Farmacia Sur (LU-VI, 9:00-14:00 y 17:30-20:30). En C/ Miguel de Unamuno, 2 (2 min = 170 m).
Tentempié / Alimentación: Restaurante Plaza de Toros en C/ Vía Ensanche (LU-VI, 12:00-23:00).
Bancos / Cajeros automáticos: En C/ Vicente Aleixandre, 1 (3 min = 230 m) hay una oficina del Banco BBVA, con su cajero correspondiente.
ET CETERA
El Parque de los Columbarios, situado en el extremo inferior del recinto, se encuentra cerrado al público actualmente.